lunes, 21 de mayo de 2012

Cuando se tiene un hijo tras haber tirado la toalla

Un pequeño estudio francés publicado en la última edición de la revista 'Fertility and Sterility' puede devolver la esperanza a aquellas parejas que han cesado en su intento de tener hijos mediante técnicas de reproducción asistida (TRA).

El trabajo, dirigido por la especialista del Instituto Nacional de Estudios Demográficos de París Elise de la Rochebrochard, afirma que el 24% de las parejas que se sometieron a TRA sin éxito, logró tener hijos entre siete y nueve años después de que la ciencia no consiguiera dar solución a sus problemas de infertilidad.

No son los únicos que tuvieron hijos sin proponérselo. También un 17% de parejas que ya habían conseguido descendencia mediante TRA, tuvo una 'visita' inesperada cuando pensaban que los pañales eran cosa del pasado.

Los autores de la investigación evaluaron a 2.134 parejas que se habían sometido a fecundación in vitro (FIV) en ocho centros de reproducción franceses entre los años 2000 y 2002, algunos con éxito y otros pertenecientes al grupo de pacientes que no logran concebir a pesar de los avances en las TRA (en torno al 50%).

Entre siete y nueve años después de su paso por los centros médicos, les enviaron un cuestionario que, entre otras aspectos, inquiría sobre si habían sido padres espontáneamente en ese espacio de tiempo.

Aunque los embarazos espontáneos son conocidos por los especialistas en reproducción, la cifra de este estudio es llamativa, ya que supone que casi una de cada cuatro parejas supuestamente infértiles no lo es, porcentaje que se reduce, pero sigue siendo alto, en las que se beneficiaron de la FIV.

"El trabajo confirma algo bien sabido, que muy pocas parejas estériles tienen una esterilidad absoluta (es decir, posibilidad de embarazo 0,00%). La mayoría de las parejas que consultan son subfértiles, es decir tienen una posibilidad de embarazo claramente menor de la normal", explica el jefe de Reproducción Humana del Hospital de Cruces de Bilbao, Roberto Matorras.   Este experto, que define el trabajo como "interesante", cree, no obstante, que tiene algunas limitaciones metodológicas, como basarse en un cuestionario, al que solo contestó el 60% de las parejas. "Es posible que quienes consiguieran el embarazo espontáneo fueran más proclives a contestar la encuesta", reflexiona.

Por otra parte, apunta un dato interesante. Es posible que algunos de los embarazos espontáneos no lo fueran tanto, ya que algún cotratamiento asociado a la reproducción asistida puede tener efecto a largo plazo. Como ejemplos, el especialista cita algunas terapias para la endometriosis o ciertas cirugías.

Otro dato que reseña el experto de Bilbao es que muchos de los embarazos espontáneos se dieron en mujeres jóvenes y en parejas con infertilidad de causa desconocida, casos tradicionalmente considerados como "de buen pronóstico".

Para Matorras, el estudio francés no debe de hacer olvidar las recomendaciones de las sociedades médicas que tratan la fertilidad: que el tratamiento de la pareja estéril debe iniciarse cuando se llevan 12 meses de relaciones sexuales sin emplear anticonceptivos y sin conseguir embarazo. De hecho, el equipo de Matorras dirige una tesis doctoral que vuelve a demostrar lo idóneo de esta recomendación.

Sin embargo, el catedrático de Ginecología de la Universidad del País Vasco sí considera que de este estudio, aunque las cifras puedan ser algo más altas que las reales, debe extraerse un mensaje positivo.

"Los hallazgos de los autores confirman una práctica común en los especialistas en reproducción, transmitir a las parejas el mensaje de que, a pesar de que los tratamientos hayan fallado, la posibilidad de embarazo, aunque pequeña, siempre existe", concluye el experto.
http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0015028212003962

Descubren un mecanismo de división celular clave para nuevas terapias contra el cáncer

Investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell) han identificado el mecanismo que permite a una proteína poder regular un proceso clave en la mitosis, el proceso que ocurre inmediatamente antes de la división celular, lo que abre la puerta al desarrollo de terapias específicas y directas contra el cáncer.
   El trabajo, que avanza la edición digital de la revista 'Journal of Cell Science', se basa en que las células de todos los organismos crecen y se dividen en dos células hijas mediante una sucesión ordenada de eventos que se denomina "ciclo celular".

   Las células tienen que completar cuatro procesos principales durante el ciclo celular: crecer (Fases de G1 y G2), duplicar el DNA (Fase S), segregar los cromosomas (Fase M, mitosis) y dividirse (citocinesis).

   En la fase de replicación del ADN se duplica el material genético y, posteriormente, durante la mitosis las células separan los cromosomas duplicados entre las dos células hijas.

   Sin embargo, a pesar de su importancia, se conoce muy poco de la regulación de la salida de mitosis.

   En el artículo, el grupo de investigación de Ciclo Celular del IDIBELL, coordinado por Ethel Queralt, descubre un nuevo mecanismo de regulación de la salida de mitosis.

   En trabajos previos, el grupo de la doctora Queralt describió por primera vez la participación de la proteína Zds1 en la mitosis, que coopera con la separasa para asegurar la correcta herencia genética de unas células a otras.

   En el estudio, se profundiza en el mecanismo molecular por el cual esta proteína Zds1 regula la mitosis y contribuye a que la segregación de los cromosomas sea la correcta.
EP

domingo, 20 de mayo de 2012

La depresión en la mediana edad se relaciona con más probabilidades de demencia posterior

Las personas que sufren de depresión cuando están en la mediana edad o en la vejez podrían también tener un mayor riesgo de demencia más adelante, sugiere un estudio reciente.

Los investigadores evaluaron datos a largo plazo de más de 13,000 personas en California. Hallaron que ocurrieron síntomas de depresión solo en la mediana edad en 14 por ciento de los participantes, mientras que 9.2 por ciento de los casos de depresión se desarrollaron solo en la vejez. Poco más del 4 por ciento de las personas del estudio tenían depresión que abarcó de la mediana edad a la vejez.

Durante seis años de seguimiento, 22.5 por ciento de los participantes fueron diagnosticados con demencia. El estudio halló que 5.5 por ciento de los participantes desarrollaron enfermedad de Alzheimer y 2.3 por ciento desarrollaron demencia vascular, que es provocada por daño cerebral que resulta de un flujo sanguíneo deficiente al cerebro.

Según el equipo de investigación, las personas con depresión a una edad avanzada tenían el doble de probabilidades de contraer Alzheimer, y los que tenían depresión en la mediana edad y a una edad avanzada tenían un aumento de más de tres veces en el riesgo de demencia vascular.

El equipo de investigación fue liderado por Deborah Barnes, de la Universidad de California en San Francisco, y del Centro Médico de Asuntos de Veteranos de San Francisco. En la edición de mayo de la revista Archives of General Psychiatry, señalan que los hallazgos sugieren que la depresión que se extiende durante toda la vida podría aumentar las probabilidades de demencia, sobre todo de demencia vascular. En muchos casos, la depresión que ocurre por primera vez a una edad avanzada podría reflejar una etapa temprana de demencia, en particular en el caso de la enfermedad de Alzheimer.

El estudio solo pudo hallar una asociación entre la depresión y el riesgo de Alzheimer, no probó una relación causal.

Más de cinco millones de personas de EE. UU. tienen Alzheimer, y los costos en atención de salud por la enfermedad fueron de alrededor de 172 mil millones de dólares en 2010, según la información de respaldo del estudio.

"Se proyecta que la prevalencia y los costos de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias aumenten dramáticamente durante los próximos 40 años, a menos que se pueda hallar una forma de prevenirlas o curarlas. Por tanto, es esencial comprender mejor los factores de riesgo claves y la etiología [causas] de la demencia", escribieron los investigadores.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTE: Archives of General Psychiatry, news release, May 7, 2012

viernes, 18 de mayo de 2012

Más riesgos de defectos en el bebé con tratamientos de fertilidad

Los bebés que son concebidos con uno de los métodos más comunes de reproducción asistida tienen más riesgo de sufrir defectos congénitos, revela una investigación.

El estudio, que involucró a más de 300.000 bebés, encontró que aquéllos concebidos con el método de inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) mostraron más probabilidad de nacer con anormalidades.

La ICSI es el método de fertilización que se usa cuando los hombres tienen un bajo conteo espermático e involucra inyectar un espermatozoide en un óvulo.

Los científicos no saben, sin embargo, si el riesgo de defectos en el bebé se debe a la biología de los padres o a la tecnología.

Es decir, no pudieron establecer si la reproducción asistida provoca un incremento en el riesgo de anormalidades o los hombres sufren algún daño en el esperma que podría incrementar el riesgo de una anormalidad en el bebé.

La investigación, llevada a cabo en la Universidad de Adelaide, Australia, será publicada en New England Journal of Medicine (Revista de Medicina de Nueva Inglaterra).

Diferencias significativas

En todo el mundo unos 3,7 millones de niños nacen cada año como resultado de alguna tecnología de reproducción asistida.

Estas tecnologías son por lo general invasivas y tienen un alto costo, tanto financiero como emocional, para las parejas que se someten a ellas.

Desde que comenzaron a utilizarse estas tecnologías, hace más de 30 años, ha habido varios estudios sobre su efectividad y seguridad.

Pero éste, afirman los científicos, es el estudio más amplio que se ha llevado a cabo y es el primero que compara el riesgo de todos los tratamientos disponibles actualmente.

"Aunque en general las tecnologías de reproducción asistida están asociadas con un mayor riesgo de defectos congénitos, encontramos diferencias significativas en el riesgo de los distintos tratamientos disponibles"
Prof. Michael Davies

El profesor Michael Davies y su equipo compararon los riesgos de sufrir un defecto congénito severo con cada una de las terapias reproductivas que están comúnmente disponibles en todo el mundo.

Estas terapias son fertilización in vitro (IVF), inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) e inducción de la ovulación.

Los investigadores también compararon los riesgos de defectos congénitos con la transferencia de embriones frescos y congelados.

Para el estudio utilizaron registros de más de 6.100 nacimientos concebidos con tecnología de reproducción asistida en Australia.

De éstos, 1.878 habían sido concebidos con ICSI.

Los científicos analizaron el vínculo entre los defectos congénitos de nacimientos con tratamientos de esterilidad y con embarazos de mujeres que no tenían registros de infertilidad.

Los resultados mostraron que el riesgo de un defecto congénito era de 5,8% con la concepción natural, de 7,2% con la IVF convencional y de 9,9% con la ICSI.

Los defectos encontrados incluían labio leporino, y anormalidades del corazón, esófago y gastrointestinales.

Tal como explican los expertos, el método de ICSI se utiliza en cerca de 50% de las parejas que se someten a tratamientos de fertilidad.

La investigación también mostró un incremento de defectos en el bebé con la IVF tradicional, en la que el esperma y los óvulos se mezclan en el laboratorio y el espermatozoide fertiliza al óvulo por sí mismo, pero no demasiado alto comparado con la concepción natural.

"Aunque en general las tecnologías de reproducción asistida están asociadas con un mayor riesgo de defectos congénitos, encontramos diferencias significativas en el riesgo de los distintos tratamientos disponibles" afirma el profesor Davies.

"Un historial de infertilidad, ya sea con o son concepción asistida, también resultó significativamente asociado con defectos congénitos" agrega.

Los investigadores también encontraron que la transferencia de embriones congelados, un método llamado criopreservación, también resultó asociada con un "riesgo sustancialmente reducido" de defectos congénitos, particularmente en las parejas sometidas a la ICSI.

Según el investigador, "esto podría deberse a que los embriones cuyo desarrollo está comprometido son los que no logran sobrevivir el proceso de congelamiento y descongelamiento".

Los científicos subrayan que ahora será necesario llevar a cabo estudios más amplios y a más largo plazo ya que las tecnologías reproductivas "están siendo continuamente innovadas".



Algunos deportes pueden ayudar a proteger los huesos de los hombres

HealthDay News (FUENTE: Journal of Bone and Mineral Research)   
viernes, 18 de mayo de 2012
Según un nuevo estudio, los hombres jóvenes que juegan deportes de carga como el baloncesto y el voleibol tienen un menor riesgo de osteoporosis posteriormente en la vida. Los investigadores midieron la masa ósea de más de 800 hombres de 18 a 20 años y recopilaron información sobre sus hábitos de ejercicio. Cinco años más tarde, los hombres se sometieron de nuevo a gammagrafías óseas e informaron sobre sus niveles de actividad física.

Los hombres que realizaron una gran cantidad de actividades de carga al inicio del estudio y los que aumentaron sus cantidades de ejercicio durante los cinco años tenían una mejor oportunidad de formación ósea que aquellos que no eran tan activos.

Los investigadores encontraron que los hombres que jugaban deportes de carga cuatro horas a la semana o más experimentaron un incremento medio de 1.3 por ciento en la densidad ósea de la cadera. Los hombres que permanecieron sedentarios durante los cinco años experimentaron una reducción promedia en la densidad ósea de la cadera de 2.1 por ciento.

Los huesos finos de la cadera son más propensos a romperse más tarde en la vida, y las fracturas de cadera en los hombres pueden conducir a una discapacidad grave y complicaciones, señalaron los autores del estudio, que se publicó en la edición de mayo de Journal of Bone and Mineral Research.

"Los hombres que aumentaron su actividad de carga de los 19 a los 24 años no sólo desarrollaron más hueso, sino que también tenían huesos más grandes en comparación con los hombres que fueron sedentarios durante el mismo período", señaló en un comunicado de prensa de la revista el autor principal del estudio Dr. Mattias Lorentzon de la Universidad de Gothenburg en Suecia.

Se cree que los huesos más grandes con más masa ayudan a proteger contra la osteoporosis, una enfermedad en la cual los huesos se vuelven porosos y débiles con el tiempo y empiezan a fracturarse a partir de los 50 años de edad o más tarde.

"La osteoporosis en realidad parece comenzar a los 25 años cuando los huesos empiezan a perder el tejido", apuntó Lorentzon. "Por tanto, este estudio envía un mensaje importante a los hombres jóvenes. Entre más se muevan, más hueso se formará".

Lorentzon y sus colegas encontraron que las mejores actividades para la formación de masa ósea eran el baloncesto, el voleibol, el fútbol y el tenis. Los saltos y las rápidas salidas y paradas que requieren estos deportes aumentan la carga sobre los huesos del cuerpo, lo que favorece la formación de nuevo tejido óseo.

Más información

El U.S. National Institute of Arthritis and Musculoskeletal and Skin Diseases describe los ejercicios que estimulan la formación de huesos.



Sin pruebas de que aumentar el nivel de colesterol 'bueno' proteja frente al infarto

No se trata de la cantidad sino de la calidad. Esta afirmación que seguramente puede aplicarse a muchos ámbitos de la vida, también se debe empezar a asociar con el colesterol HDL, más conocido como el 'bueno', y su relación con el infarto. O dicho de otra manera, un mayor nivel de colesterol 'bueno' no implica un menor riesgo de sufrir un ataque de corazón, según los datos de un detallado estudio.

Antes que las personas que tengan un nivel bajo de este colesterol o un nivel alto del malo (LDL) echen las campanas al vuelo y den por zanjado un temor del que, seguramente su médico, le viene advirtiendo sobre su mayor riesgo de infarto, hay que decir que, de momento, los autores de esta investigación, insisten en que el colesterol bueno sigue siendo un buen biomarcador que predice la probabilidad de tener un ataque al corazón.

Si en este punto de la historia se ha perdido, quizás habrá que empezar por el principio. No se trata de la cantidad sino de la calidad. "Aunque el colesterol HDL no cause la enfermedad ni la prevenga sí es un buen indicador para predecir lo que va a pasar en el futuro. Nos da una información útil en la práctica clínica diaria para predecir el riego de infarto", afirma contundente Roberto Elosua, coordinador del grupo de investigación en Epidemiología y Genética cardiovascular del Instituto de Investigación Hospital del Mar (IMIM) y uno de los autores del estudio que publica la revista 'The Lancet'.

Eliminar variables que confunden

La investigación multicéntrica e internacional ha tratado de comprobar lo que habían detectado múltiples estudios observacionales, es decir, a mayor nivel de colesterol 'bueno', menos riesgo de infarto. Y para eliminar factores que pueden alterar los resultados (ambientales o el azar), lo que han realizado es un tipo de análisis genético, de aleatorización mendeliana. Se trata de una relación en triángulo. En el pico tenemos una variante genética, que está asociada con un marcador, en este caso colesterol (en la base del triángulo), y en el otro extremo de la base, una enfermedad, la cardiovascular. Si existiera una asociación causal, la variante genética se debería asociar con la enfermedad.

Para comprobar si existe esa relación causal entre el nivel de colesterol y el infarto, utilizaron como instrumento un polimorfismo de un gen lipasa (una variante genética) que tiene un impacto muy fuerte sobre el colesterol HDL aumentándolo, aunque poca población tiene esta variante en sus genes. En teoría, estas personas deberían tener un riesgo un 13% inferior de sufrir un ataque cardiaco. Sin embargo, tras analizar los infartos producidos y compararlos con los sufridos por personas sin este componente genético, se comprobó que la variante genética no ofrecía una protección cardiaca.

Por otro lado, se tomaron otros 15 polimorfismos genéticos (más frecuentes en la población y menos específicos cada uno de ellos por separado pero en conjunto sí que ofrecen un papel importante) relacionados con un mayor nivel de colesterol 'bueno'. Y ocurrió algo similar al anterior análisis: seis de ellos sí estaban asociados a un menor riesgo de infarto, siete, no, y dos incluso estaban implicados con una mayor probabilidad de tener un ataque.

En cambio, cuando los investigadores evaluaron otras variantes genéticas que contribuían a aumentar los niveles de colesterol 'malo' sí que se produjo un aumento en el riesgo cardiaco, en una magnitud similar a la esperada por lo observado en otros estudios, es decir, sí cumple una relación causal.

Una nueva vía para la industria

Hasta ahora una de la mayores esperanzas para prevenir el infarto era desarrollar fármacos que aumentaran los niveles del colesterol 'bueno', "por lo que los datos de este estudio son un pequeño jarro de agua fría, porque no conseguiremos prevenir la enfermedad", señala Elosua.

Ante esta paradoja, el estudio lanza varias hipótesis que explicarían el hecho de que el nivel de colesterol 'bueno' no confiera protección cardiaca a pesar de que se haya observado que las personas con una baja concentración de esta grasa tengan más riesgo de tener un infarto. "Seguramente no es la cantidad de HDL lo que previene la enfermedad sino que son factores más cualitativos lo que ayuda a la prevención, por ejemplo la cantidad de apolipoproteína A-1 (uno de los principales componentes del HDL). Es una línea que se abre ahora y a partir de ella la industria farmacéutica deberá empezar a desarrollar nuevos estudios para buscar fármacos que mejoren el aspecto cualitativo del colesterol HDL", aclara Elosua.

Por otro lado, tal y como argumenta este investigador, al mismo tiempo los datos de esta investigación vienen a ser un espaldarazo para aquellos fármacos en desarrollo cuyo objetivo es bajar el nivel de colesterol 'malo' que sí ha probado su relación con el infarto.

Un editorial, publicado también en 'The Lancet', insiste en que, a pesar de todo, se debe seguir investigando los mecanismos del colesterol HDL y su papel en la enfermedad cardiaca. No obstante, señala que este tipo de estudios (de aleatorización mendeliana) "tienden a ofrecer muchas luces [en temas como éstos] y tanto las políticas de salud pública como las dianas terapeúticas deberían priorizar".

En cuanto al mensaje que la población general debe recoger de este trabajo es que elevar la cantidad de colesterol 'bueno' con fármacos, o mediante otra iniciativa, no sirve para reducir el riesgo cardiaco. No obstante, y teniendo en cuenta los otros métodos que aumentan el colesterol 'bueno', como la actividad física intensa, la ingesta de aceite de oliva y el consumo moderado de alcohol, Elosua recuerda que cada uno de ellos aporta algo más. Por ejemplo, "la actividad física, además de elevar el HDL, actúa con muchos otros mecanismos que previenen estas enfermedades y por lo tanto no hay que desdeñarla, sino más bien lo contrario".

ElMundo



Novedosa cirugía restaura función de las manos

Neurocirujanos en Estados Unidos emplearon una operación pionera a un hombre paralizado para restaurar el uso limitado de sus manos.
Los doctores en la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington redirigieron un nervio en el antebrazo del hombre de 71 años de edad, para evitar daños a su médula espinal.

Después de meses de terapia intensiva, el anciano ya puede usar su pulgar e índice, lo cual le permite comer sin ayuda.

Los médicos dijeron que la cirujía no fue particularmente compleja y reconocieron que sólo beneficiaría a pacientes con clases específicas de parálisis.


BBCS